Comienza el mes de diciembre y con ello vamos a dar el pistoletazo de salida a algunas recetas navideñas. No es que las Navidades sea una de mis fechas favoritas pero para mí es la excusa perfecta para meterme en la cocina y hacer una de las cosas que más me gusta.
Hoy os traigo una receta familiar de alfajores, que conste que a mí los alfajores comprados no me gustan pero con estos me tengo que contener para no comerme más de uno.
Gracias a un "error" que tuvo mi madre el año pasado hemos descubierto un truquito para que no cueste mucho trabajo cubrirlos de chocolate porque hasta entonces era lo más trabajoso, siempre decíamos que era el último año que los hacíamos, aunque luego por petición familiar volviamos a hacerlos.
- 1 kg de almendras sin piel
- 500 gr de azúcar (mejor si es glass o pulverizada en un robot de cocina para no encontrarnos el granillo)
- 1 tableta de chocolate con leche
- 400 gr de manteca de cerdo
- 750 gr de harina
Para la cobertura de chocolate:
- 4 tabletas de chocolate de repostería
ELABORACIÓN:
Lo primero que tenemos que hacer es tostar las almendras.
Para ello precalentamos el horno a 180º, ponemos las almendras sobre la bandeja y las metemos en el horno teniendo precaución de removerlas de vez en cuando y vigilarlas constantemente porque una vez que cogen color se tuestan en un momento. Una vez tostadas las dejamos enfriar.
También debemos tostar la harina, aunque más que tostar es secar la harina. La extendemos sobre la bandeja de horno y la metemos a unos 100º durante al menos 45-50 minutos. Debemos removerla de vez en cuando para que se tueste por igual. La harina también la debemos dejar enfriar antes de utilizarla.
Cuando estén frías las almendras las picamos en un robot de cocina o con una picadora hasta que queden lo más finas posible pero sin que se llegue a hacer una pasta.
Rallamos la tableta de chocolate con la ayuda de un cuchillo bien afilado.
En un cuenco ponemos la manteca de cerdo derretida, añadimos el azúcar, el chocolate rallado y la almendra, lo removemos todo y se nos quedará una pasta como esta:
Después vamos añadiendo la harina poco a poco:
Dejamos reposar un poco la masa para que la manteca vuelva a adquirir cierta consistencia y nos cueste menos trabajo hacer los alfajores.
Luego vamos cogiendo un poquito de masa y vamos haciendo una especie de croquetitas, las pondremos sobre un papel vegetal para que no se nos peguen a la bandeja.
No os frustréis si no os salen todos iguales, que se note que son caseros, porque si no nadie creerá que los habéis hecho vosotros.
Ahora viene el truquito para que no cueste tanto trabajo cubrirlos de chocolate. Una vez que tienen su forma meterlos en el congelador para que estén bien fríos.
Ponemos a derretir el chocolate al baño maría y vamos bañando nuestros alfajores. Nos ayudaremos de dos tenedores para realizar esta operación. Una vez cubiertos de chocolate los volvemos a colocar en nuestro papel vegetal y dejamos enfriar hasta que el chocolate quede otra vez duro. Y ya están listos para degustar. Se pueden envolver en papelitos de colores o guardar en una lata tal cual. Están mejor cuando van pasando unos días por ellos. Espero que os gusten.
Esta foto son de los alfajores del año pasado, como veis se les forma una pequeña capa de chocolate en la base y no quedan tan estéticos pero para los más chocolateros esto no es ningún inconveniente.