miércoles, 20 de mayo de 2015

CARNE EN SALSA DE LECHE Y ALMENDRAS


Esta receta me la dio una amiga y desde entonces la he hecho en innumerables ocasiones. Es fácil, rica y cunde un montón. Ideal para cuando tienes invitados, la sirves con arroz pilaf y queda un plato de lo más lucido. En esta ocasión lo he acompañado de champiñones a la plancha pero cualquier otra guarnición le irá bien. 

INGREDIENTES:

- Carne de jamón de cerdo que pese unos 750 gr (también se puede hacer con lomo de cerdo)
- 2 vasos de leche
- Un buen chorro de coñac
- Dos o tres dientes de ajo
- Un puñado de almendras sin piel
- Un par de clavos
- Hierbas aromáticas al gusto: tomillo, orégano, romero....lo que tengamos en casa en ese momento y sea de nuestro agrado.
- Sal
- Pimienta negra molida
- Aceite de oliva
- Si no sois detractores de la famosa pastilla de avecrem ponéis una, si sois de los que la detestan, pues un vasito de caldo de carne casero.

ELABORACIÓN:

Yo hago esta carne en olla exprés pero si se hace en una olla convencional lo tendréis el tiempo necesario para que la carne quede tierna añadiendo caldo o agua si vemos que la salsa mengua demasiado.

Cubrimos el fondo de la olla con aceite de oliva. Doramos las almendras y reservamos.
Salpimentamos nuestro trozo de carne y la doramos en ese aceite.
Cuando esté dorada añadimos los ajos enteros y los clavos. Echamos el coñac y flambeamos, si no nos atrevemos a flambear no pasa nada, echamos el coñac y punto.
Después añadimos la leche, la pastilla de avecrem o el caldo de carne y las hierbas aromáticas.
Cerramos la olla y la dejamos unos 20 minutos contados desde que empiece a silbar la válvula, o lo que tu olla necesite para que la carne esté tierna.
Abrimos la olla y sacamos la carne, la dejaremos enfriar antes de cortarla, así costará mucho menos trabajo.
Veremos una salsa con un aspecto poco apetecible porque queda la leche como cortada, ¡que no cunda el pánico! Ahora batiremos la salsa junto con las almendras y veréis como cambia por completo el aspecto.
Si vemos que la salsa ha quedado muy líquida pondremos al fuego y la dejamos reducir.
Cuando la carne esté bien fría la cortamos en filetes y la metemos en la salsa.
Ya sólo queda calentar a la hora de servir.....¡y listo!

jueves, 14 de mayo de 2015

CREMA DE LIMÓN


En esta época del año el limonero de mis padres está a reventar, así que tenemos limones para dar, tomar y regalar. Es el momento ideal para hacer limonadas, postres de limón y todo lo que se nos ocurra con ellos.
Este postre es muy sencillo de hacer y muy refrescante. A mí me gusta que quede con cierta consistencia así que le añado unas hojas de gelatina. Incluso alguna vez, en vez de presentarlo en vasitos, lo he hecho en forma de tarta. En este caso añado 6 hojas de gelatina en vez de 3, ponemos una base de galletas trituradas y tenemos una tarta de lo más resultona.

INGREDIENTES (para 6 vasitos):

- Una lata pequeña de leche condensada (creo que son 370 gr)
- Media lata de zumo de limón
- Medio litro de leche
- Ralladura de limón
- 3 hojas de gelatina

ELABORACIÓN:

Ponemos a hidratar las hojas de gelatina en agua fría.
Calentamos la leche hasta que esté tibia, la gelatina se disuelve a 37º así que no necesitamos que esté muy caliente. 
Escurrimos bien las hojas y disolvemos en la leche.
En una jarra echamos la leche condensada, el zumo de limón y la ralladura. Batimos con la batidora o mezclamos con unas varillas. Agregamos la leche con la gelatina y volvemos a mezclar.
Repartimos en vasitos y la metemos en el frigorífico al menos 4 horas. 
A la hora de servir podemos decorarla con rodajas de limón y hojas de hierbabuena.
¡Más rico y más fácil...imposible!

miércoles, 29 de abril de 2015

SOPA DEL TOMATE MAJAO



Esta sopa es una de las joyas de mi recetario, es de María (la de Fermín), madre de mi amiga Ana y una gran cocinera. Sus tortas de San Sebastián son gloria bendita.
Lo que decía, esta sopa es sencilla, sana, ligera, fácil de hacer y encima tiene múltiples posibilidades, lo mismo sirve para tomar algo caliente los días de diario o para formar parte de un menú festivo. Y encima está riquísima.
Se llaman del tomate majado porque antiguamente no había batidoras y se majaba el tomate junto al resto de los ingredientes en el mortero. En ese majado se echa un ajo crudo lo que le da un toque de sabor muy interesante.
Esta sopa admite casi cualquier pescado, merluza, rosada, rape, gambas, almejas, mejillones, calamares, incluso sardinillas. Ahora entenderéis por qué os digo que es una sopa muy versátil. Si  le ponemos un pescado más humilde, pues tenemos sopa de diario. Pero si optamos por un pescado más "noble" nos sirve para un día de fiesta. Os cuento cómo la he hecho yo en esta ocasión.

INGREDIENTES:
- 1,5 litros de agua
- 300 gr de rosada
- 200 de gambas
- 150 de almejas
- 2 tomates de pera
- un trozo de puerro
- media cebolla
- 3 ajos
- un pimiento verde
- un cuarto de pimiento rojo
- un pimiento rojo asado (si un día no quieres entretenerte en asar un pimiento también queda muy bien sin él)
- aceite de oliva (unas tres cucharadas)
- sal
- trozos de pan frito para acompañar

ELABORACIÓN:
Si escogemos un pescado con espinas lo mejor es cocerlo primero. Una vez cocido lo sacamos y limpiamos de pieles y espinas, reservamos para añadirlo al final cuando la sopa ya esté hecha.
Si vamos a echar almejas y no queremos encontrarnos la concha también las abrimos en este momento reservando la carne de la almeja.
En ese caldo añadimos los tomates, el puerro, la cebolla, dos ajos, el pimiento verde y el trozo de pimiento rojo. Salamos y ponemos a hervir hasta que la verdura esté tierna. Retiramos la piel del tomate y ponemos todas las verduras en el vaso de la batidora junto con un ajo crudo y un chorrito de aceite. Batimos y lo añadimos al caldo, dejamos hervir unos minutos.
Si tenemos un pescado sin espinas este es el momento de agregar a la sopa. Como a mí me gusta encontrarme las conchas de las almejas también las he añadido ahora. Limpiamos el pimiento asado de pieles y semillas, lo hacemos tiras o cuadritos, como más nos guste, y lo añadimos a la sopa.
Dejamos hervir hasta que se haga el pescado. Cuando el pescado esté casi hecho echamos las gambas peladas.
A la hora de servir ponemos unos trozos de pan frito por encima.
Si queremos enriquecer aún más esta sopa podemos cuajar un huevo en el último momento antes de apartar. Lo sacamos y troceamos, repartimos en los platos a la hora de servir.

domingo, 19 de abril de 2015

MAGDALENAS DE YOGUR CON PEPITAS DE CHOCOLATE



Si nos damos prisa esta tarde podemos merendar unas ricas magdalenas de yogur. Le puedes añadir pepitas de chocolate, como he hecho yo, o aromatizarlas con canela, ralladura de limón o de naranja, un chorrito de agua de azahar, lo que os apetezca o tengáis en casa en ese momento.
La receta la he cogido del blog "Gastronomía y Cia".

INGREDIENTES:
- 3 Huevos
- 1 yogur natural
- 200 gr de azúcar
- 75 gr de aceite de girasol o de oliva suave
- Una cucharadita de extracto de vainilla
- 250 gr de harina
- 8 gr de levadura de repostería 
- Una pizca de sal
- Pepitas de chocolate 

ELABORACIÓN:
Con la ayuda de unas varillas eléctricas batimos los huevos con el azúcar hasta que estén muy espumosos. A continuación, agregar el aceite, el yogur y el extracto de vainilla. Mezclamos.
Tamizamos la harina, la levadura y la sal y la incorporamos a nuestra mezcla. Removemos hasta que esté todo bien integrado.
Cubrimos la masa con un film transparente y la metemos en el frigorífico al menos media hora, si es más mejor, así subirán mucho más nuestras magdalenas.

Precalentamos el horno a 240º. 
Mientras tanto disponemos los papeles de magdalenas en un molde rígido. Sacamos la masa del frigorífico y añadimos pepitas de chocolate (la cantidad es la que vosotros querías, eso si, que no haya más pepitas que masa). Reservaremos algunas pepitas para poner por encima.
Removemos con cuidado y vamos rellenando las cápsulas de papel unos 3/4 de su capacidad. Ponemos 3 ó 4 pepitas por encima para que cuando se horneen queden en lo alto.

Metemos las magdalenas en el horno y lo bajamos a 200º. Horneamos unos 15 o 20 minutos, hasta que estén doradas o cuando las pinchemos con un palito salga seco.
Esperar a que se enfríen un poco y sacar del molde, dejar enfriar sobre una rejilla. ¡Listas para comer!

viernes, 27 de marzo de 2015

TORTILLA DE HABAS



Ya que empieza el tiempo de las habas vamos a aprovechar para hacer esta rica tortilla. Antes de venir a Málaga jamás se me hubiera ocurrido comer las vainas de las habas. Tan sólo recuerdo a mi abuela echar las más pequeñas y tiernas en el cocido, ella las llamaba "pitos". Pero las típicas habas que se comen en Granada siempre van desgranadas. ¡Cuanto tiempo he desperdiciado sin aprovechar las vainas!. Eso sí, para comerlas de esta manera mejor escoger unas habas que sean muy tiernas.

INGREDIENTES:

- 500 gr de habas
- 2 cebolletas
- 4 ó 5 huevos
- Aceite de oliva
- Sal

ELABORACIÓN:

Cortamos las puntas de las habas y las lavamos muy bien. Las cortamos en trozos de aproximadamente un centímetro. 
Troceamos las cebolletas.
Cubrimos el fondo de una sartén antiadherente con un chorro generoso de aceite de oliva.
Echamos las habas, las cebolletas y sal al gusto. Tapamos y dejamos cocer a fuego lento hasta que estén tiernas, de 20 a 30 minutos. Normalmente con el agua que suelta la propia verdura se hacen pero si vemos que están secas y todavía andan algo duras, le podemos añadir un poco de agua.
Una vez que estén tiernas y haya evaporado todo el agua, batimos nuestros huevos, salamos un poco y cuajamos nuestra tortilla como tengamos por costumbre.
Si queréis también podéis añadir unos taquitos de jamón, no le sientan nada mal. ¡Buen provecho!

martes, 24 de marzo de 2015

TAGLIATELLE COZZE E VONGOLE



Que no es otra cosa que tallarines con mejillones y almejas pero...¿no suena mucho mejor en italiano?.
Este plato es rápido, sencillo de hacer y con un sabor extraordinario. En esta ocasión compré la pasta fresca preparada pero en breve os diré como preparar vuestra propia pasta fresca. En cuanto lo hagáis ya no querréis comer otra. Además es más sencillo de lo que parece, el único requisito para hacerla es tener una máquina de pasta fresca (aunque estirándola con el rodillo de cocina también queda una pasta muy aceptable), pero eso será otro día.
Si vais a la pescadería y ese día no hay mejillones, no importa, sólo con almejas también sale un plato exquisito.

INGREDIENTES:

- 350 gr de tallarines de pasta fresca
- 500 gr de mejillones
- 500 gr de almejas
- 250 gr de tomatitos cherry
- 3 dientes de ajo
- Un vasito de vino blanco
- 3 ó 4 filetes de anchoa en conserva (opcional)
- Unas ramitas de perejil picado
- Aceite de oliva
- Sal

ELABORACIÓN:

Lo primero que hacemos es limpiar las valvas del mejillón. Una vez limpios los ponemos en una cazuela con el vasito de vino blanco y esperamos a que todos estén abiertos. Separamos la carne del mejillón de la concha, aunque reservaremos algunos con su concha para adornar los platos. Colamos el caldo y reservamos también.
Mientras hacemos el sofrito podemos poner a calentar el agua donde coceremos la pasta y así ahorramos tiempo.
En una sartén ponemos un poco de aceite y sofreímos los filetes de anchoa, en poco rato se habrán convertido en una pasta y apenas se notarán pero darán un sabor muy rico. Ésto lo aprendí de mi amigo Giuseppe, que como buen italiano que es hace una pasta extraordinariamente rica, y si él lo hace así por algo será.
A continuación, echamos los ajos muy picaditos. Cuando estén dorados echamos los tomates cherry cortados por la mitad. Sofreímos un poco sin que lleguen a deshacerse. Entonces echamos las almejas y espolvoreamos con un puñado de perejil. Esperamos a que se abran las almejas.
Echamos al sofrito el caldo de haber cocido los mejillones y los mejillones reservados. Probamos la salsa y rectificamos de sal.
Cocemos la pasta según las instrucciones del fabricante. No olvidar salar el agua de cocción.
Una vez la pasta esté cocida la escurrimos y la volcamos en la sartén, removemos un poco para que coja los sabores.
Servimos en los platos, echamos un chorrito de aceite de oliva y espolvoreamos con un poco de perejil picado.
Si te gusta el picante le sienta muy bien que el chorrito de aceite de oliva sea picante. Además es muy fácil de hacer. En un tarro pones unas cuantas guindillas con aceite de oliva, después de unos días y dependiendo de la cantidad de guindillas que pongas tendrás un aceite picante para aderezar pasta, pizzas.....

miércoles, 18 de marzo de 2015

ALBÓNDIGAS DE PESCADO



Esta es una receta para toda la familia pero especialmente indicada para los peques de la casa. Son unas albóndigas hechas al vapor que quedan muy jugosas y tiernas. Para ello he utilizado la thermomix y he seguido la receta de mi amiga Gemma, aunque con algunas variaciones. Lo bueno de hacerlas de esta manera es que, además de que les gusten a los peques de la casa (mis hijas se las comen sin rechistar), son mucho más sanas y ligeras porque no van fritas.
En breve os daré la versión de carne que también quedan riquísimas.

INGREDIENTES:

Para las albóndigas:
- 300 gr de rosada (o cualquier pescado blanco sin espinas)
- 100 gr de filetes de bacalao (sin espinas)
- 100 gr de gambas peladas
- 1 diente de ajo
- 100 gr de cebolla
- 20 gr de aceite
- 1 huevo
- 1 cucharadita de sal
- Un poco de perejil picado
- 50 gr de pan rallado
- 45 gr de leche
- Un poco de ralladura de limón (opcional)

Para la salsa:
- 350 de cebolla hecha cuartos
- 150 gr de zanahoria
- 50 gr de pimiento verde
- 1 diente de ajo
- 40 gr de aceite de oliva
- 250 gr de vino blanco (a mí me gusta utilizar Montilla-Moriles)
- 450 gr de agua
- 3 cucharaditas de maicena

ELABORACIÓN:

En primer lugar preparamos las albóndigas. Echamos en el vaso la rosada, el bacalao y las gambas y picamos 10 segundos, velocidad 5. Sacamos y reservamos.
Sin lavar el vaso ponemos cebolla, ajo y aceite, troceamos 4 segundos, velocidad 5 y, a continuación, programamos 8 minutos, varoma, velocidad 1.
Echamos el pescado que habíamos reservado y añadimos el huevo, el perejil y la ralladura de limón. Mezclamos 10 segundos, velocidad 4. Después agregamos el pan rallado y la leche y mezclamos 5 segundos, velocidad 4.
Hacemos bolitas y disponemos sobre el recipiente varoma.

Retiramos los excesos con papel de cocina y preparamos la salsa.
Ponemos en el vaso el aceite, la cebolla, pimiento y zanahoria. Troceamos 3 segundos, velocidad 5 y sofreímos 5 minutos, varoma, velocidad 1. Lo haremos sin poner el cubilete.
Después echamos el vino, agua y maicena. Colocamos el recipiente varoma y programamos 25 minutos, varoma, velocidad 2.
Una vez hechas retiramos el recipiente varoma y esperamos a que baje un poco la temperatura, trituramos la salsa para que nos quede muy fina 40 segundos, velocidad progresiva 5-10.
Ponemos las albóndigas en el plato y cubrimos con la salsa.
Y si es para que se la coman mis hijas echamos un buen chorrete de tomate frito por encima.