martes, 24 de marzo de 2015

TAGLIATELLE COZZE E VONGOLE



Que no es otra cosa que tallarines con mejillones y almejas pero...¿no suena mucho mejor en italiano?.
Este plato es rápido, sencillo de hacer y con un sabor extraordinario. En esta ocasión compré la pasta fresca preparada pero en breve os diré como preparar vuestra propia pasta fresca. En cuanto lo hagáis ya no querréis comer otra. Además es más sencillo de lo que parece, el único requisito para hacerla es tener una máquina de pasta fresca (aunque estirándola con el rodillo de cocina también queda una pasta muy aceptable), pero eso será otro día.
Si vais a la pescadería y ese día no hay mejillones, no importa, sólo con almejas también sale un plato exquisito.

INGREDIENTES:

- 350 gr de tallarines de pasta fresca
- 500 gr de mejillones
- 500 gr de almejas
- 250 gr de tomatitos cherry
- 3 dientes de ajo
- Un vasito de vino blanco
- 3 ó 4 filetes de anchoa en conserva (opcional)
- Unas ramitas de perejil picado
- Aceite de oliva
- Sal

ELABORACIÓN:

Lo primero que hacemos es limpiar las valvas del mejillón. Una vez limpios los ponemos en una cazuela con el vasito de vino blanco y esperamos a que todos estén abiertos. Separamos la carne del mejillón de la concha, aunque reservaremos algunos con su concha para adornar los platos. Colamos el caldo y reservamos también.
Mientras hacemos el sofrito podemos poner a calentar el agua donde coceremos la pasta y así ahorramos tiempo.
En una sartén ponemos un poco de aceite y sofreímos los filetes de anchoa, en poco rato se habrán convertido en una pasta y apenas se notarán pero darán un sabor muy rico. Ésto lo aprendí de mi amigo Giuseppe, que como buen italiano que es hace una pasta extraordinariamente rica, y si él lo hace así por algo será.
A continuación, echamos los ajos muy picaditos. Cuando estén dorados echamos los tomates cherry cortados por la mitad. Sofreímos un poco sin que lleguen a deshacerse. Entonces echamos las almejas y espolvoreamos con un puñado de perejil. Esperamos a que se abran las almejas.
Echamos al sofrito el caldo de haber cocido los mejillones y los mejillones reservados. Probamos la salsa y rectificamos de sal.
Cocemos la pasta según las instrucciones del fabricante. No olvidar salar el agua de cocción.
Una vez la pasta esté cocida la escurrimos y la volcamos en la sartén, removemos un poco para que coja los sabores.
Servimos en los platos, echamos un chorrito de aceite de oliva y espolvoreamos con un poco de perejil picado.
Si te gusta el picante le sienta muy bien que el chorrito de aceite de oliva sea picante. Además es muy fácil de hacer. En un tarro pones unas cuantas guindillas con aceite de oliva, después de unos días y dependiendo de la cantidad de guindillas que pongas tendrás un aceite picante para aderezar pasta, pizzas.....

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